El Ministerio de Hacienda ha oficializado un cambio de rumbo en el calendario de implantación de Verifactu, el sistema de emisión de facturas con verificación verificable. Mediante el Real Decreto-ley 15/2025 aprobado el pasado 2 de diciembre de 2025, el Gobierno ha decidido retrasar un año su entrada en vigor obligatoria, otorgando un margen adicional a pymes y autónomos para adaptar sus sistemas informáticos de facturación.

Nuevo calendario de implantación
La prórroga desplaza los plazos originales de 2026 al año 2027, estableciendo dos hitos temporales según la naturaleza del obligado tributario:
- 1 de enero de 2027: Obligatoriedad para las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades (entidades jurídicas y sociedades mercantiles).
- 1 de julio de 2027: Obligatoriedad para el resto de obligados, principalmente autónomos (IRPF) y entidades en atribución de rentas.
¿A quién afecta y quién queda exento?
Este sistema es obligatorio para todos los empresarios y profesionales que utilicen software de facturación para documentar sus operaciones. Sin embargo, existen excepciones importantes:
- Empresas acogidas al Suministro Inmediato de Información (SII), que ya reportan sus facturas en tiempo real a la AEAT.
- Territorios con competencias propias como País Vasco y Navarra, que cuentan con sus propios sistemas (como TicketBAI).
Impacto específico en Transportes y Logística
Para nuestro sector, este aplazamiento es especialmente relevante. Las organizaciones logísticas habían advertido de que implantar un cambio administrativo tan complejo en periodos de alta actividad operativa era inviable para muchas pymes de transporte.
Novedades clave que debemos preparar:
- Adiós al papel, Excel y Word: A partir de 2027, estos métodos ya no serán válidos para emitir facturas. El software utilizado deberá generar un registro inalterable y enviarlo automáticamente a Hacienda si se opta por el sistema “VeriFactu”.
- Código QR obligatorio: Todas las facturas impresas o en PDF deberán incluir un código QR generado por el sistema, que permitirá a cualquier cliente verificar la validez de la factura ante la Agencia Tributaria.
- Trazabilidad total: El sistema garantiza la integridad de los datos, impidiendo que una factura sea alterada o borrada una vez emitida sin dejar rastro.
Aunque este retraso supone un alivio inmediato, instamos a los socios a no detener su planificación digital. Adaptar los flujos de trabajo y actualizar el software de gestión logística requiere tiempo. Utilizar este “año de gracia” para realizar una transición progresiva evitará cuellos de botella y posibles sanciones (que pueden alcanzar los 50.000€ según la Ley Antifraude) cuando la norma sea exigible.






