El sector advierte del riesgo de desabastecimiento y pérdida de rentabilidad ante la implantación de las 44 TN

La jornada celebrada el pasado 27 de marzo en Gijón, que organizamos en colaboración con CETM, puso de manifiesto la preocupación generalizada del sector del transporte de mercancías por carretera ante la inminente adaptación a las 44 toneladas. El encuentro, que reunió a representantes institucionales, expertos técnicos y empresas cargadoras, sirvió para analizar en profundidad las implicaciones normativas, técnicas y económicas de esta medida.

En el transcurso de la misma, se procedió a la presentación oficial del programa relativo al XX Congreso Nacional de la CETM, que se celebrará este mes de mayo en la ciudad de Gijón. El momento contó con la participación de los representantes del Ayuntamiento gijonés, así como de ASETRA y CETM, Ovidio de la Roza y Dulsé Díaz Fresno, respectivamente.

Durante el resto de la sesión, se abordaron las modificaciones del Reglamento General de Vehículos y los requisitos necesarios para la adaptación de las flotas, destacando la complejidad de los procesos de homologación y las inversiones necesarias para cumplir con la nueva normativa.

Desde el punto de vista empresarial, uno de los aspectos más relevantes fue el análisis de costes y rentabilidad. Los participantes coincidieron en que, en las condiciones actuales, la implantación de las 44 toneladas no garantiza una mejora de la eficiencia económica para las empresas transportistas. Al contrario, se advirtió de un incremento de costes operativos que, en muchos casos, no se verá compensado por una mayor facturación.

Los representantes del sector alertaron de que muchas empresas ya están rechazando servicios que no cubren los costes, una situación que podría agravarse si no se adoptan medidas de apoyo. En este sentido, se insistió en la necesidad de que la adaptación normativa vaya acompañada de un marco económico que garantice la viabilidad de las empresas.

Asimismo, se puso sobre la mesa el riesgo de que esta situación derive en problemas de abastecimiento, especialmente si una parte significativa del sector reduce su actividad por falta de rentabilidad. Este escenario, según los expertos, tendría un impacto directo en la cadena logística y en la economía en general.

La jornada también sirvió para reforzar la necesidad de diálogo entre todos los agentes implicados —administración, transportistas y cargadores— con el objetivo de encontrar soluciones equilibradas que permitan avanzar hacia un modelo más eficiente sin comprometer la sostenibilidad del sector.

Como conclusión, las patronales apuntaron que la transición hacia las 44 toneladas debe realizarse de forma progresiva, consensuada y con medidas que compensen el impacto económico en las empresas. De lo contrario, advierten, se corre el riesgo de debilitar un sector estratégico para el funcionamiento de la economía.