San Cristóbal, Gijón, Ovidio de la Roza y un sector del transporte que no deja de avanzar

San Cristóbal siempre ha sido una fecha de encuentro para quienes compartimos una misma forma de entender el transporte.

Más allá de la celebración, representa una ocasión para poner en valor la fortaleza de un sector construido gracias al trabajo de miles de empresas de todos los tamaños y de profesionales que, día tras día, contribuyen al desarrollo económico y social de nuestro país. En tiempos de incertidumbre y cambio, esa comunidad que formamos sigue siendo uno de nuestros mayores activos.

Este año, además, celebramos San Cristóbal en un momento especialmente significativo para el transporte de mercancías por carretera. Venimos de compartir en Gijón el 20º Congreso de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), una cita que volvió a demostrar la fortaleza de nuestro sector, la capacidad de diálogo de nuestras organizaciones y la importancia de mantenernos unidos ante los desafíos que tenemos por delante.

La elección de Gijón como sede del Congreso no fue casual. Asturias representa valores que identifican perfectamente al transporte: esfuerzo, trabajo, compromiso y capacidad de superación. Durante esos días, empresarios, clientes, proveedores y representantes institucionales tuvimos la oportunidad de analizar la situación actual del sector, intercambiar experiencias y debatir sobre las transformaciones que marcarán los próximos años. Pero, sobre todo, el Congreso sirvió para reforzar una idea que debe guiarnos en esta nueva etapa: solo desde una unidad real y efectiva podremos afrontar con éxito los retos del presente y del futuro.

El sector del transporte no deja de avanzar
Ovidio de la Roza, presidente de ASETRA, Carmelo González, presidente de la CETM y Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias.

Entre los momentos más emotivos vividos durante el Congreso destacó el reconocimiento a Ovidio de la Roza, presidente de ASETRA. La entrega de la Medalla de Honor de la CETM constituyó un merecido homenaje a una trayectoria ejemplar de dedicación al asociacionismo y de defensa permanente de los intereses del transporte. Este reconocimiento simboliza también el agradecimiento a todas aquellas personas que, desde las organizaciones territoriales y sectoriales, trabajan cada día para fortalecer la representación empresarial y contribuir al desarrollo de nuestro sector.

ASETRA ha sido y continúa siendo un referente dentro de la CETM. Su capacidad para defender a los transportistas asturianos, su compromiso con el diálogo y su participación activa en los grandes debates que afectan al transporte la convierten en una organización imprescindible. Por ello, la distinción otorgada a su presidente trasciende lo personal y representa un reconocimiento colectivo al trabajo realizado durante años por toda la organización.

Pero mientras celebramos estos logros, no podemos perder de vista los importantes desafíos que siguen presentes. La falta de conductores continúa siendo una de nuestras mayores preocupaciones y exige respuestas urgentes y coordinadas. Necesitamos retener y atraer talento, facilitar el acceso a la profesión y mejorar la imagen de una actividad moderna, profesional y tecnológicamente avanzada.

Al mismo tiempo, seguimos inmersos en un proceso de transformación marcado por la digitalización y la sostenibilidad. La incorporación de nuevas tecnologías está cambiando la forma de gestionar las empresas y de prestar los servicios de transporte. Debemos aprovechar las oportunidades que ofrece la innovación, pero asegurando que ninguna empresa quede atrás y que especialmente las pymes y los autónomos dispongan de los recursos necesarios para adaptarse a esta nueva realidad.

En materia medioambiental, compartimos plenamente los objetivos de reducción de emisiones y mejora de la eficiencia energética. Sin embargo, seguimos defendiendo que la transición debe desarrollarse con realismo, garantizando infraestructuras adecuadas, disponibilidad tecnológica y un marco estable que permita a las empresas realizar inversiones con seguridad. La sostenibilidad debe ser compatible con la competitividad y con la viabilidad económica de las empresas.

También debemos seguir trabajando para que las administraciones comprendan el carácter estratégico del transporte de mercancías por carretera. La colaboración institucional es imprescindible para abordar cuestiones tan relevantes como la fiscalidad, los costes operativos, la formación profesional o la adaptación a los nuevos marcos regulatorios europeos. Necesitamos una administración que escuche, que dialogue y que actúe con la agilidad que requieren los desafíos actuales.

En este contexto, el papel de las organizaciones empresariales adquiere una relevancia aún mayor. La CETM y asociaciones como ASETRA son la voz colectiva de miles de empresas y profesionales que necesitan una representación fuerte, rigurosa y responsable. El asociacionismo sigue siendo nuestra principal herramienta para defender intereses comunes y construir soluciones compartidas.

Por eso, en este San Cristóbal 2026 quiero trasladar un mensaje de confianza y de orgullo. Confianza porque seguimos demostrado, una vez más, nuestra capacidad para superar dificultades y adaptarnos a los cambios. Y orgullo porque formamos parte de un sector que sostiene la actividad económica, vertebra el territorio y garantiza el bienestar de millones de ciudadanos.

A todos los transportistas, empresarios, autónomos, conductores y profesionales que integran esta gran familia, quiero expresarles mi reconocimiento y agradecimiento. Sigamos avanzando juntos, fortaleciendo nuestras organizaciones y construyendo un futuro en el que el transporte continúe siendo sinónimo de progreso, servicio y compromiso. Pongamos el transporte en el lugar que le corresponde.

Porque si algo nos ha enseñado nuestra historia es que los grandes desafíos se superan mejor cuando se afrontan unidos.

¡Feliz San Cristóbal 2026!

Carmelo González. Presidente de la CETM